Hoy en día la educación se encuentra sometida a numerosas críticas, pero realmente ¿ quién hace algo para que eso cambie?
Lean esto, les gustará y les hará pensar.
Carta de un alumno a su profesor
Enséñame cómo aprender y no qué
aprender, enséñame a pensar y no tan solo que debo pensar. Así
desarrollaré mi inteligencia y no solamente mi memoria.
No me regañes delante de mis
compañeros. Me haces sentir humillado y temeroso de ser rechazado
por ellos, aceptaré mejor tus correcciones, si me las haces
calmadamente y en privado.
Señálame mis cualidades y reconoce
mis habilidades. La confianza que así desarrollo en mis capacidades
me anima a esforzarme y me hace sentir valioso y adecuado.
No me insultes con palabras, ni con
gestos despectivos. Me haces sentir menospreciado y sin ánimo para
corregir mis faltas y debilidades.
Ten en cuenta mi esfuerzo y mi
progreso, no solo el resultado final. A veces con poco esfuerzo logro
mucho… pero es más meritorio cuando pongo todo mi empeño.
Nota lo que hago bien y no solo lo que
hago mal. Cuando subrayas mis éxitos y no mis fracasos, me siento
motivado a seguir mejorando.
Cuando me corrijas o disciplines, hazlo
sin maltratarme física o emocionalmente. Si atacas mi persona o mi
personalidad, deterioras mi autoestima y no mejoras mi disciplina.
Confía en mí y demuéstrame tu
confianza. Cuando me repites la misma cosa una y otra vez, me doy
cuenta de tu desconfianza y esto me precipita a fracasar.
Trátame con cariño, cortesía y
respeto. En esta forma te admiraré y, por lo tanto, desarrollaré un
profundo respeto por ti.
No me amenaces, pero si lo haces,
cúmplelo. Si no cumples lo prometido, aprenderé que, haga lo que
haga, siempre puedo salir eximido.
No me ruegues ni me implores que me
porte bien. Te obedeceré cuando me lo exijas con firmeza y sin
hostilidad.
Procura hacer clases amenas e
interesantes, en las que yo pueda participar. Me aburro cuando todo
es rutina, sólo tu hablas y yo nada puedo aportar.
Cuando te haga preguntas, no me digas
“eso ya lo explique”. A veces tus explicaciones no son claras o
suficientes para mí, si pregunto es porque quiero entender y
aprender.
No tengas preferencias. Cuando halabas
a uno e ignoras a otros, deterioras nuestras relaciones y haces de
mis compañeros mis enemigos.
Cuando me criticas para corregirme, me
defiendo y no acepto mis defectos. Sólo si acepto mis faltas, podré
tratar de corregirlas.
No aceptes mis excusas ni mis ruegos
por el incumplimiento en mis tareas. Cuando debo asumir las
consecuencias de mis faltas, aprendo a responsabilizarme por mis
deberes.
Escucha lo que te digo con atención e
interés. Si me ignoras o me callas cuando trato de xpresarme,
entiendo que mis ideas son tontas y que, por lo tanto, mi
inteligencia es corta.
No me compares con mis compañeros, ni
con mis hermanos en años anteriores. Recuerda que no soy ni puedo
ser igual a nadie y que, aunque no tengo las mismas, también poseo
grandes cualidades.
Trata de conocerme y apreciarme como
persona. Conociendo mis habilidades particulares podrás ofrecerme
oportunidades para triunfar. Al sentirme capaz e importante para ti.
Crecerá el concepto que me forme sobre mí.
Ayúdame a desarrollar mis cualidades y
no simplemente mis capacidades. Ten en cuenta que… antes que un
buen estudiante, debo ser un buen ser humano.
No hay comentarios:
Publicar un comentario